El Manisero

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Biscotes de frutos secos

Queremos ahondar en el post que te dejamos la semana pasada en nuestro blog de El Manisero. Si lo recuerdas, en el mismo, te hablábamos de ideas para elaborar exquisitas recetas a base de frutos secos. Y es que, los frutos secos, aparte de ser una fuente de energía y aportarnos innumerables beneficios, son capaces de ofrecernos, también, la posibilidad de usarlos como elementos, principales o de acompañamiento, en muchos de nuestros platos.

Sorpréndete de lo que son capaces los frutos secos.

Hoy te queremos elaborar una receta muy especial. Se trata de biscotes crujientes de frutos secos. Unos biscotes perfectos para ser acompañados, o acompañar, a una rica tabla de quesos. Desde luego, tus invitados no quedarán indiferentes ante esta exquisitez que te proponemos.

Además, la elaboración de este complemento es realmente sencilla. Te explicamos cómo elaborarla.


Ingredientes:

  • Nueces: 75 g
  • Almendras: 75 g
  • Mezcla de semillas: 40 g
  • Arándanos secos rojos o uvas pasas: 75 g
  • Ciruelas pasas sin hueso: 75 g
  • Sal: 2 g
  • Azúcar moreno: 40 g
  • Medica cucharadita de tomillo seco
  • Media cucharadita de romero seco
  • Harina de repostería: 125 g
  • Leche de almendras: 240 ml


Elaboración de los biscotes de frutos secos

Elaboración de los biscotes de frutos secos

Comenzamos precalentando el horno a 180ºC. A la vez, preparamos un molde rectangular, forrándolo con papel especial para hornos o, si lo preferimos, engrasándolo.

En un cuenco de tamaño grande pondremos todos los frutos secos y las frutas. Lo mezclaremos bien con el azúcar, el romero y el tomillo. Añadimos también la harina y un poco de bicarbonato. También le añadimos leche, mezclándolo hasta obtener una masa consistente y, sobre todo, homogénea.

Echamos todo sobre nuestro molde y lo dejamos hornear durante unos 50 minutos. Debemos observar que está correctamente dorado por la parte superior.

Posteriormente dejaremos enfriar todo sobre una rejilla.

Después de haber enfriado, lo envolveremos todo en un papel de aluminio y lo introduciremos en el congelador. Lo dejaremos ahí por un periodo nunca inferior a 1 hora y nunca superior a 3 horas. Volvemos a precalentar el horno otra vez a 175ºC. Aprovecharemos para preparar 2 bandejas.

Es el momento en el que cortaremos los biscotes, dejando un grosor no muy grande, para que se degusten, pero no lleguen a empachar.

Distribuimos bien en las bandejas que hemos preparado y lo volvemos a hornear durante 10 minutos. Les damos la vuelta y volvemos a hornear unos minutos más, dejándolo al punto de tostado que prefiramos.

Es importante dejar enfriar por completo antes de guardarlo en un recipiente hermético.

Como vemos, se trata de una receta muy sencilla, en la que el acompañamiento es fundamental. Te recomendamos que los sirvas con una tabla de quesos. Esa combinación de sabores hará que el paladar de los más exigentes salga satisfecho!